lunes, 7 de septiembre de 2009

Opinar sobre otros clubes


¿Es correcto opinar sobre otros clubes? En principio todos estaremos de acuerdo en que poder opinar es un derecho inalienable de las personas pero, a medida que hurguemos un poco en el asunto, muy posiblemente empezaremos a matizar esa postura.
Si alguien está federado en un club, lo lógico es que la mayoría de temáticas y opiniones que manifieste se centren en ese club o, de modo parecido, en clubes en los que haya estado y que conozca en profundidad. Más que nada porque son los temas que más le interesan. Así sucede conmigo; suelo opinar del Sant Martí, mi club actual, y de vez en cuando sobre el Colón, mi antiguo club durante 14 temporadas. Por ejemplo, nunca he opinado sobre el Gerunda, que cae lejísimos de mi casa.
Ahora bien, de vez en cuando acaba opinándose sobre otros clubes -vecinos y no tan vecinos- y es ahí donde a veces salta la chispa porque lo que en un club se considera blanco en otro puede ser negro negrísimo. Si opinamos favorablemente -qué bonito el club, qué bien organizan, cuánta cantera...- pues nadie protestará y aceptarán nuestro encomio como si fueran verdades absolutas. Hasta nos invitarán a cafés.
Pero... cuando uno no está de acuerdo con algo -la conducta de un equipo, la política deportiva...- y lo pone por escrito en forma de crítica entonces salta la alarma y, debate aparte, puede llegar a criticársele que opine sobre otros clubes en los que no ha militado. Criticar una opinión porque surge de la ignorancia es aceptable -recomendable, incluso- pero el hecho de no haber militado jamás en un club no desautoriza a opinar sobre esa entidad. ¿Por qué razón? Pues porque los problemas que tienen los clubes son a menudo tan análogos que desde el club X uno se hace a la idea perfectamente de lo que sucede en el club Y. Otro tanto sucede cuando conocemos a los jugadores o dirigentes sobre los que opinamos. Y pongo un ejemplo: nunca he fichado por el Vila Olímpica pero conozco a Jorge Aguadero, él y otros me cuentan cosas y con eso construyo mis opiniones sobre esa entidad.
Otro temilla que a veces surge es si alguien con un determinado cargo puede opinar: presidentes, directivos... Mi opinión es que sí, si uno firma como individuo particular y no con su cargo bajo el nombre. Por ejemplo, todo lo que yo opine en este blog es a título privado con independencia de que sea el Secretario de mi club. Por tanto, si digo que una crónica ajedrecística es tendenciosa -o maravillosa-, o que cierto club se equivoca en sus fichajes -o que acierta-, lo dice Catulo el federado, no Catulo el Secretario.
Todo esto lo digo porque a veces la gente no separa lo público y lo privado. Si no se comparte una opinión pues rebatid mis argumentos, mostrad mis falacias pero no me digáis que no soy de vuestro club o que mancho el cargo que me han otorgado. ¡Debatir es sano!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando llegue el Cataluña por equipos seguro que se lía con las alineaciones del Sant Martí.

Delegado cantabanderas

Anónimo dijo...

Opinar de otros clubs es bien. Por ejemplo, el Sant Martí tiene muchos demasiados blogs.

Maestro internacional ruso de ajedrez

Unknown dijo...

Delegado cantabanderas no sé qué es peor, si tu comentario o tu nick. Desgraciadamente, creo que tienes razón y que volveremos a ser la comidilla del barrio, pero es envidia, no te preocupes. Antes trataremos los pollos socialeros que vayan dándose.
Maestro ruso, suponiendo que seas ruso y que seas maestro, me sorprende que gastes tu tiempo leyendo -¡y escribiendo!- en mi odiado blog. Deberías aprovechar mejor tu tiempo y estudiar un poco más a ver si llegas a GM...