viernes, 11 de noviembre de 2011

Scarlett Johanson, Woody Allen y el ajedrez

Scarlett Johanson es probablemente uno de los iconos femeninos más inspiradores de nuestro tiempo de un modo similar a como lo han sido en otros tiempos la modelo de vida disoluta Kate Moss o la suicida Norma Jane, más conocida como Marilyn Monroe.
Esta actriz protagonizó una escena en Match Point (2005) en la que aparecía jugando con negras frente a su prometido, un chico rico y superficial al que se aferra como una garrapata para asegurarse el sustento económico. En la foto aparece la rubia bebiendo alcohol, fumando y... jugando al ajedrez, quizá el peor de los tres vicios.
Solamente es una fugaz escena en un peliculón que, en mi opinión, es de los mejores que ha hecho Woody Allen. El director neoyorkino juguetea nuevamente con la tragedia griega pero en esta ocasión sustituye al destino por el azar en la ecuación narrativa. Los personajes no serán victimas del destino ni del castigo divino sino que estarán inmersos en un impredecible caos que no favorece al bueno en detrimento del malo o culpable. Será mejor ser un tipo con suerte que un tipo con talento.
Otros films de Allen ya habían tocado el tema de la tragedia griega pero de un modo más bien cómico. Y es que el drama en Allen aparece como la furtiva lacrima de la banda sonora de Match Point, con cuentagotas pero bien destiladas. Un buen ejemplo de cómo se ríe de lo que no se puede reír uno lo tenéis en Sueños de un seductor.
En Delitos y faltas, por ejemplo, se dice que la comedia es tragedia + tiempo. Es decir que cualquier hecho, por dramático y doloroso que pueda parecer, con el tiempo acaba siendo risible. Esto es una inversión radical de la noción griega de comedia y tragedia ya que entre los griegos clásicos precisamente era la comedia la que trataba los asuntos cotidianos y en cambio la tragedia se situaba en la esfera atemporal del mito, un pasado remoto. Allí también tenemos un culpable que no será castigado (para desespero de la némesis griega) pero sin el elemento antigriego del caos.
Otro guiño a la tragedia griega, mucho más evidente por su aspecto formal, aparece en Poderosa Afrodita. Allí el protagonista es empeña en encontrar a la madre natural de su hijo adoptivo y, pese a las incesantes advertencias de un coro griego sobre el peligro de buscar una verdad tan edípica, el protagonista busca su propia ruina.
¿Y qué tiene que ver Allen con el ajedrez? Bueno, pues entre otras cosas ha escrito algún relato corto muy divertido sobre el noble juego: Para acabar con el ajedrez - correspondencia, Por favor, no veáis en Woody Allen al director de Bananas, hay mucho más.

5 comentarios:

elez dijo...

Para acabar con el ajedrez- correspondencia ,muy bueno ,lo lei hace tiempo ,no sabia que era de W.Allen y lo perdi de vista ,un gusto localizarlo de nuevo.

Jordi Sabater dijo...

Excelente articulo sobre Woody (Allen y no al vaquero de Toy Story). El entrañable abuelete ha evolucionado mucho desde que me ponia una enorme teta en la pantalla ("Todo lo que quiso saber...") hasta, por ejemplo, Match Point, mi película favorita del genio neoyorquino. En el dvd te inicia al maravilloso arte operístico que él y tantos otros amamos. Gran articulo. ¡¡¡Super-Catulo de nuevo a excelente nivel!!!

Jordi Sabater dijo...

Me saco el sombrero aunque se me vea la calvorota.

Roger dijo...

Apreciado y admirado profesor Catulo. Magníficos sus últimos artículos, me han encantado. Pero, ¿para cuándo piensa usted volver a hablar de ajedrez?
Esperando su respuesta, reciba un cordial saludo.

Catulo dijo...

jajaja, Roger, diguem que els escacs ara estan en un segon pla tot i que procuro que sempre hi hagi ni que sigui un minúscul nexe amb els escacs.
A elez i a Jordi, celebro que os haya gustado el artículo. Intento ampliar horizontes...