viernes, 13 de enero de 2012

Mujeres y ajedrez: ¿sociedad o biología?

El reciente artículo que publica Chessbase aborda el tema del aparente peor rendimiento de las mujeres en el ajedrez. Si comparamos el número de jugadoras de ajedrez con el número de jugadoras que llegan a la élite, vemos que las mujeres porcentualmente acceden menos a los puestos de élite. Excepto Judit Polgar, todas las demás mujeres no serían más que aficionados competentes y algunas llegarían al estatus de GM profesional "del móntón" (perdón por la expresión). Fijaros en que no hablo, por tanto, de cifras absolutas donde, evidentemente, el hombre gana por goleada porque federan más hombres que mujeres.
El artículo repasa las supuestas diferencias biológicas entre hombre y mujer y las descarta como factores relevantes y hace recaer la menor presencia femenina en el ajedrez de élite en cuestiones culturales y sociológicas.
Decir que hombre y mujer son similares biológicamente es políticamente muy correcto aunque no sea un tema nada claro. Los psicólogos aceptan que por razones hormonales el cerebro masculino y el femenino acaban siendo en parte diferentes con capacidades similares pero diferentes. Resumiendo, que el cerebro femenino estadísticamente es superior en ciertas áreas e inferior en otras. Eso es estadística así que puede ocurrir que haya gente que se salga del patrón, como Judit Polgar. O yo, que soy hombre y mediocre en ajedrez. La cuestión es que es muy difícil determinar qué capacidades específicas trabaja en concreto un ajedrecista como para ver si son las capacidades "masculinas" o "femeninas". Por tanto, la complejidad de la cuestión no debería excluir la hipótesis de una causa biológica.
El artículo de Chessbase aprovecha la incertidumbre para quedar bien y atribuir esa menor presencia de las mujeres entre la élite a las oscuras tendencias sociológicas donde, presuntamente y sin estudios concluyentes, a menudo se dice que a la mujer no se la educa tanto para competir y destacar. Me sorprende entonces que las mujeres destaquen en otras áreas intelectuales como la música, las universidades, la política... La sociología es una ciencia social, o sea, una ciencia aún más oscura que la biología.
Voy a quedar mal, pero algo raro pasa cuando esta mayor presencia de la mujer en todos los ámbitos intelectuales no se produce también en el ajedrez. Se supone que las niñitas chinas que tanto arrasan entre las féminas deberían poder producir talentos de élite que pudieran competir también contra hombres de élite. Pero no sucede. Algo hay, señores, algo hay, y lo digo yo, un hombre que no juega bien al ajedrez.
Quizá sea que el ajedrez no es percibido entre las mujeres como una carrera profesional digna y por eso no se acaban dedicando a ella con la seriedad que a veces lo hacen los ludópatas masculinos. La hipótesis sociológica es, digamos, difícil de rebatir científicamente, como la existencia o no de Dios.
Pero visto lo visto, yo me quedo con ambas teorías. Sociedad y biología deben influir en algo en detrimento de la mujer ajedrecista y no pasa nada por decirlo. Las mujeres destacan según estudios en cálculo mental, percepción, agilidad manual.. y no me siento ofendido ni traumatizado como hombre por ello. Fuera tabúes y, especialmente, dejemos de ser políticamente correctos pues a todo el mundo se le ve el plumero cuando quiere quedar bien.

5 comentarios:

Andres Hinarejos dijo...

No será que la mujer en prileardencipio lo ve aburrido por un problema educacional (cuando es niña) y luego no tiene tanto tiempo libre como el hombre... ...porque una vez que se casa la parte dura de que una casa funcione recae en ella, en sus ratos libres. mientras que el hombre que le gusta el ajedrez sus ratos libres los "endurece" jugando torneos.
Saludos

Patricia Llaneza dijo...

Bueno yo empezaria a añadir a Hou yifan como GM de casi elite ya que con 17 años tiene 2605.

La unica mujer que ha llegado a 2700 es la que desde los 14 años se niega a jugar torneos femeninos y solo juega con los rivales que le pueden suponer un reto, de esta manera ha mejorado por necesidad,el resto de ellas es muy dificil que lleguen a estas cotas si solo juegan entre ellas y con tener un nivel de 2550 ya les basta para ganar al 99% de sus adversarias.Resumiendo si se quiere mejorar el nivel de las ajedrecistas lo mejor es no hacer torneos femeninos y no darles premios por objetivos menores que los de los chicos

Alf(sin cuenta de google)

Catulo dijo...

Igual sí, Andrés, y las mujeres suelen tener más tareas que les restan tiempo para el ajedrez... pero si es su ámbito profesional varias deberían haber despuntado y solamente lo ha hecho una (y media, si incluimos a Yifan).
Alf, quiza influya negativamente la endogamia femenina en torneos pero a la mayoría de mujeres no suele molestarles ya que siempre están a tiempo de jugar torneos mixtos. Lo que si estoy de acuerdo en que la elite femenina debería jugar más contra oponentes masculinos porque las diez de siempre andan continuamente jugando entre ellas.

elez dijo...

una tonteria que se me pasa por la cabeza ¿hay torneos solo masculinos, en los que no puedan competir mujeres por ser mujeres?seria discriminatorio no?

Catulo dijo...

Buena pregunta, elez. Yo no conozco ningún torneo exclusivamente masculino aunque quizá lo haya. Sospecho que en los albores del ajedrez, allá por el XIX los torneos debían ser masculinos ya que se jugaban en clubes y cafés donde seguramente sólo asistían los hombres.
Hoy en día hay torneos absolutos y torneos femeninos, de veteranos, escolares... En parte, el ajedrez femenino se considera sub y eso es discriminatorio, aunque tb están los que argumentan que torneos femeninos potencian ambientes femeninos donde las mujeres se sientan más a gusto jugando.
Entiendo en parte a Patty cuando protesta de los torneos femeninos aunque luego me sorprende que acepte jugar en ellos. Es una contradicción no digo que por doble moral o relajamiento sino porque sus intereses particulares le son más importantes que la lucha por la igualdad. Y eso es muy respetable porque yo tb defiendo ciertas cosas pero no me sacrifico en virtud de una idea. En general, casi todas las mujeres no quieren ser discriminadas pero en el fondo ya les va bien jugar torneos femeninos. No deben ser tan ofensivos, después de todo...