viernes, 19 de abril de 2013
El Club d'Escacs Hostalric amplia su biblioteca
martes, 8 de enero de 2013
La revista Jaque desaparece
jueves, 19 de julio de 2012
Vorágine vivanquiana
lunes, 14 de mayo de 2012
Cruentos ejemplares... y vivanquianos
CÓMO CONSEGUIR TU EJEMPLAR DE CRUENTOS EJEMPLARES Y OTRAS MICROFICCIONES
- Xeito (c. Rosselló, 384. BARCELONA)
- Jaimes (Passeig de Gràcia, 64. BARCELONA)
- Atelier (Mallorca, 272. BARCELONA)
- Saltamartí Llibres (Canonge Baranera, 78. BADALONA)
- Pedreira (Rúa do Home Santo, 55, SANTIAGO DE COMPOSTELA)
La versión pdf ya está disponible en Editorial Seleer y, a partir de mayo, se podrá adquirir el ebook para Kindle enAmazon.es.
viernes, 4 de mayo de 2012
Jugadores de ajedrez, de Fernando Pessoa
Jugadores de ajedrez, de Fernando Pessoa
Oí contar que otrora, cuando en Persia
hubo no sé qué guerra,
cuando ardía el saqueo en la ciudad
y las mujeres gritaban,
dos jugadores de ajedrez jugaban
su contínuo juego.
A la sombra de un amplio árbol, observaban
el tablero antiguo,
y, al lado de cada uno, sus momentos
más libres esperando,
cuando había movido la pieza y ahora
esperaba al adversario.
Una jarra con vino refrescaba
sobriamente su sed.
Ardían casas, saqueadas eran
las arcas y paredes,
violadas, las mujeres eran puestas
contra muros caídos,
traspasadas por las lanzas, las criaturas
eran sangre en las calles...
Mas donde estaban, cerca de la urbe
y lejos de su ruido,
los jugadores de ajedrez jugaban
su juego del ajedrez.
Aunque en los mensajes del yermo viento
les llegasen los gritos
y, al meditar, en su alma supiesen
que en verdad sus mujeres
y las tiernas hijas violadas eran
en esa distancia próxima,
aunque, en el momento en que lo pensaban,
una sombra ligera
les cruzase la frente ajena y vaga,
pronto sus ojos calmos
volvían su atenta confianza
al tablero viejo.
Cuando el rey de marfil está en peligro,
¿qué importa la carne y el hueso
de las hermanas, de las madres y los niños?
Cuando la torre no cubre
la retirada de la reina blanca,
poco importa el saqueo.
Y cuando la confiada mano lleva el jaque
al rey del adversario,
poco pesa en el alma que allá lejos
estén muriendo los hijos.
Incluso aunuqe, de repente, sobre el muro
surja la faz sañuda
de un guerrero invasor, y en breve deba
caer ensangrentado
el jugador solemne de ajedrez,
el momento anterior
(y todavía calculando un lance
horas después muy sabio)
sigue jugando el juego predilecto
de los indiferentes.
Caigan ciudades, sufran pueblos, cesen
la libretad, la vida;
los haberes tranquilos y abolengos
ardan, y se los roben;
mas si la guerra el juego interrumpiese,
hállese el rey sin jaque,
y el de marfil peón más avanzado
pronto a comprar la torre.
En el amor por epicuro hermanos,
y en entendernos más
de acuerdo con nosotros que con él,
en el cuento aprendamos
de aquellos jugadores de ajedrez
cómo pasar la vida.
Cuanto es serio muy poco nos importe,
poco pese lo grave,
el natural impulso del instinto
ceda al inútil gozo
(bajo la calma sombra de los árboles)
de jugar un buen juego.
Lo que llevamos de esta vida inútil
tanto vale si es
gloria, fama o amor, o ciencia o vida,
como si apenas fuese
la memoria de un juego bien jugado
que supimos ganar
a un jugador más hábil.
La gloria pasa como un fardo rico,
la fama como fiebre,
cansa el amor, porque es en serio y busca;
la ciencia nunca encuentra,
pasa la vida y duele, pues lo sabe…
El juego de ajedrez
Embarga al alma, mas, perdido, poco
pesa, porque no es nada.
Ah! Bajo sombras que, apáticas, nos aman,
con la jarra de vino
al lado, y aplicados a la inútil tarea
del juego de ajedrez,
aunque no sea el juego sino un sueño
y un compañero no haya,
imitemos a los persas de esta historia,
y, mientras allá fuera,
cerca o lejos, la guerra y la patria y la vida
nos llaman, dejemos
que nos llamen en vano, cada uno
bajo sombras amigas,
soñando, él los rivales, y el tablero,
siempre su indiferencia.
lunes, 2 de abril de 2012
Se aceptan ideas para relatos cortos de ajedrez
sábado, 18 de febrero de 2012
El peón iluso de Humberto Escobar Sayes
¡Pobre Iluso!
Tonto Peón enamorado de una reina,
Jamás se fijará en ti,
No valorará lo que sientes.
Mientras sigues las órdenes,
Y cumples los caprichos del Gran Rey,
(Ambos disfrutan, y descansan).
El Supremo te manda a pelear al frente de la batalla,
Deseando que un día acaben con tu vida,
(Quiere deshacerse de ti, porque eres una amenaza para su ser).
No te hagas ilusiones con ella,
ella jamás te regalará ni la más mísera mirada
Lo único importante para ella,
Es que le cumplan sus antojos,
Y vivir en apariencias,
(Para ella, eso es su mundo).
Tu seguirás cada día,
Al borde de la muerte,
Siguiendo las órdenes
Del Gran Rey, del “ Gran Poderoso”;
Y mientras seas pobre,
Ella Jamás se fijará en ti,
Pobre iluso, no sufras más por ella,
Despierta, y mira el mundo Real...
viernes, 6 de enero de 2012
Sangatsu no Lion
lunes, 26 de diciembre de 2011
Palamedes y Le palamède
martes, 20 de diciembre de 2011
Scacchia Ludus... ¡qué difícil en español!
martes, 15 de noviembre de 2011
Molaneitor está de rebajas
viernes, 11 de noviembre de 2011
Scarlett Johanson, Woody Allen y el ajedrez
viernes, 14 de octubre de 2011
Nuevo plagio de La musa
domingo, 9 de octubre de 2011
Grimas y leyendas

viernes, 9 de septiembre de 2011
Imperioso en "Boxing day"
El resto de cuentos, escritos por otros autores, son muy variados en cuanto a estilo pero agradables de leer. Su selección se produjo como consecuencia de un concurso literario en el que estos relatos fueron escogidos entre un mar de narraciones concursantes. Os lo recomiendo. Podéis adquirirlo aquí.
Aquí tenéis alguna que otra delicatessen vivanquiana:
- Fiesta infantil de altos vuelos
domingo, 7 de agosto de 2011
The wonderful Winawer de Moskalenko
A lo largo de la historia del ajedrez es relativamente frecuente encontrar a personas que han acabado destacando más como "gurús" del ajedrez que como jugadores strictu sensu. Con Moskalenko sucede esto, como en su momento también ocurrió con jugadores como Rubinstein o Reti. Sus resultados como Gran Maestro son meritorios, en especial su Campeonato de Ucrania en 1987, pero yo me atrevería a decir que es más conocido por sus libros de ajedrez.
Lo que a mi me atrae de sus libros es que son fruto de su propia experiencia en torneos y traspúan originalidad en sus esquematizaciones de las aperturas. Así es habitual que en sus libros aparezcan partidas suyas junto con partidas de otros jugadores importantes. Esto puede parecer una tontería o una simple exhibición de trofeos de caza, pero es muy importante porque los comentarios de las partidas van a lo fundamental y no se pierden en análisis de Fritz. Las partidas se seleccionan por las variantes y planes, no para glorificar al autor.
Con Moskalenko tengo una anécdota muy ilustrativa en una de las clases que impartió, hace años, en el Club d'Escacs Sant Martí. Con orgullo le mostré una partida con análisis de un Ataque Marshall realmente diabólico. La miró, como buen profesional, y acabó sentenciando: "¡esto no es ajedrez!" en alusión a que el ajedrez debe basarse en estrategia posicional y no tanto en variantes concretas. No todo el mundo estará de acuerdo con esta apreciación, lógicamente, pero demuestra su afán por racionalizar lo que quizás es irracionalizable. Por eso es un autor didáctico, porque busca el esquema, el plan.
A sus libros de aperturas, dedicados al gambito Budapest y a la francesa en general, debemos añadir ahora The wonderful Winawer, una monografía sobre la variante Winawer (1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cc3 Ab4) y derivados, editado por la editorial New in Chess. La obra está prologada por el infatigable Viktor Korchnoi y, sin obligación alguna, la deja muy bien. Además está escrito en un inglés muy fácil de entender y de vocabulario sencillo.
En general, me atrevería a decir que sus libros son muy recomendables para jugadores de Francesa y que, a peón de dama, respondan con Holandesas, Indias de dama, Nimzoindias o gambitos de dama, entre otras. Por ejemplo, si un ajedrecista responde 1...e6 a 1.e4 o 1.d4 lo más probable es que juegue francesas -y de él dependerá elegir muchas de las variantes-, holandesas por trasposición (1.d4 e6 2.c4 f5), indias de dama por trasposición (1.d4 e6 2.c4 Cf6 3. Cf3 b6), nimzoindias (1.d4 e6 2.c4 Cf6 3.Cc3 Ab4), gambitos de dama por trasposición (1.d4 e6 2.c4 d5)... De hecho, estoy aprendiendo que muchos de estos esquemas son vasos comunicantes con planes y posiciones a veces parecidos.
¡Os lo recomiendo!
lunes, 18 de julio de 2011
El genio del ajedrez: Pablo Morphy
Se trata de una antigua selección de 90 partidas, en su mayoría ganadas por Morphy, que realizaron en 1961 para la editorial Sopena Argentina Valentín Fernández Coria y Luis Palau. Por sí solas, las partidas ya merecen un repaso concienzudo ya que son ejemplares en cuanto al concepto de abrir el juego para dejar en evidencia las debilidades de la posición enemiga.
No obstante, debo confesar que lo que realmente me atrajo del libro fueron los comentarios de las partidas, no por el nivel mostrado -de los que no dudaré siendo un simple aficionado- sino por la calidad, hoy perdida, de la prosa desplegada por los autores. Bueno, prosa pero poética, casi decimonónica. Hoy en día ya no se escriben libros así.
Para muestra, un botón acerca del concepto de "genio" extraído de la página 6 de la introducción:
Sin pretender ser originales, pensamos que el genio es la resultante de una feliz combinación de inteligencias preclaras de antepasados, algo así como la conciencia de las notas que forman un harmonioso acorde. Llega al mundo pertrechado de madurez cerebral, con los atributos del intelecto depurados en potencia, como semillas seleccionadas y plantadas en su ser que brotan al primer contacto con el ambiente propicio. Herencia inapreciable que substituye con ventaja al trabajo tenaz, a la sesuda meditación, al estudio agotador. El genio tiene rapidez de visión, perspicacia y hondura, como consecuencia de aquella selección largamente tamizada a través de sucesivas generaciones, que trae al mundo sin haberlas conquistado. El genio es, en fin, una de las tantas injusticias que comete la naturaleza, pero no por eso menos grande ni menos digno de admiración.
¿Cómo no extasiarse con estas palabras? Cuánta sabiduria contienen. ¡Cuántas veces mi sesuda meditación y mi tenaz trabajo no han sucumbido inútiles ante una naturaleza superior! Hoy... me siento un poco Salieri.
domingo, 26 de junio de 2011
En 1984, las blancas siempre ganan
En esta novela, casi al final, se nos ofrece una interesante reflexión sobre los problemas de ajedrez:
Estudió el problema de ajedrez y colocó las piezas. Era un final ingenioso. "Juegan las blancas y dan mate en dos jugadas". Winston miró el retrato del Gran Hermano. Las blancas siempre ganan, pensó con un confuso misticismo. Siempre, sin excepción; está dispuesto así. En ningún problema de ajedrez, desde el principio del mundo, han ganado las negras ninguna vez. ¿Acaso no simbolizan las blancas el invariable triunfo del Bien sobre el Mal? El enorme rostro miraba a Winston con su poderosa calma. Las blancas siempre ganan.
Quien haya leído la obra hasta el final sabrá que el texto no es casual, ni accesorio. Es toda una praeteritio, una anticipación de lo que va a suceder poco después, al final de la novela. El quid de la cuestión será si Winston logrará mantener su libertad de pensamiento frente al lavado de cerebro que el líder supremo, el Gran Hermano, ha planeado para todos nosotros. El Bien y el Mal se enfrentan pero es una batalla desigual. En Orwell, las blancas siempre ganan.
viernes, 24 de junio de 2011
Omar Jayyam y Jorge Luis Borges
-como probaros espero-,
mas que un difuso tablero
de complicado ajedrez.
Los cuadros blancos: los días
los cuadros negros: las noches...
Y ante el tablero, el destino
acciona allí con los hombres,
Este poema lo compuso un persa musulmán de los siglos XI y XII. Omar Jayyam (عمر بن إبرهيم خيام بيشابوري) fue poeta, matemático, astrónomo y quién sabe cuántas cosas más. Podéis empaparos de este polifacético y, para nosotros, poco conocido personaje aquí.
Se le atribuyen diversas frases célebres entre las que yo destacaría:
- He aquí la única verdad. Somos los peones de la misteriosa partida de ajedrez que juega Alá. Él nos mueve, nos detiene, vuelve a empujarnos, y al final nos arroja, uno a uno a la caja de la nada.
- No dudes de disfrutar del vino y de las mujeres, pues tarde que temprano tendras que dormir bajo la tierra, y no le cuentes esto a nadie. La Amapola marchita no vuelve a florecer.
Sin ser un experto en estas ramas de la filología, el poema y la temática de "somos peones en manos de Alá" me parecen una previa del famosísimo poema de Jorge Luis Borges sobre el ajedrez:
En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.
Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.
Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.
En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.
II
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.
No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.
También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y blancos días.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?