jueves, 25 de diciembre de 2008

El mensaje de Su Majestad el Rey

Ayer pudimos ver por la tele el mensaje navideño de Su Majestad, el Rey. Leyó un discurso correcto, esperable en él, pidiendo unidad, voluntad y determinación para afrontar todos los problemas que hay en este país, especialmente, la famosa crisis.
Me produjo una honda satisfacción ver que se preocupa tanto por nosotros y por nuestras miserias hispánicas aunque encuentro que es un poco incoherente -y con esto no quiero injuriar a la corona- mantener un tren de vida como el suyo y al mismo tiempo preocuparse tanto por la pobreza y el paro. Menos mal que él trabaja mucho -de guateque en guateque, o presenciando finales de tenis-y no tiene tiempo para sufrir con el tema de la crisis salvo cuando sus contables deben indicarle que sus acciones en bolsa van a la baja. Y aún tenemos que dar gracias a que nuestros reyes no montan escándalos a lo principe Carlos y Camilla.
Y es que es muy surrealista que en plena democracia todavía exista una institución tan medieval como la monarquía. El ajedrez refleja perfectamente el espíritu de toda monarquía. Un rey que sacrifica y utiliza las piezas que hagan falta en beneficio propio. Pero, atentos, el rey es la única pieza que no se captura. Es intocable. Matar al rey es ilegal e incluso, cuando se produce el jaque mate, el juego se detiene antes de que el monarca sea enviado a la caja de madera. El chiste de la imagen es muy bueno pero pensad que los peones en realidad somos todos nosotros. Incluso progresando mucho -llegando a la octava fila- jamás llegaremos a rey -dama a lo sumo-, y es que el rey pertenece a una naturaleza cualitativamente superior. Es de sangre azul. ¿Y nosotros? Simple escoria, peonada sacrificable.

4 comentarios:

Ricard dijo...

Hola¡

Que lástima que me perdí el discurso, aunque si hubiera estado en casa hubiera apagado la tele ante la imposibilidad de cambiar de canal. Que hable de crisis una de las máximas fortunas de España tiene gracia.

Ll.

Catulo dijo...

Yo creo que cuando dan el discurso no sólo aparece en todos los canales sino que además la tele se enciende sola.

Jordi Sabater dijo...

Que majo y saleroso es mi Rey. Tan simpático que me impide pensar por mí mismo...

Carlos María Isidro dijo...

Menudo impostor salió el otro día por la tele...