Ricard Llerins vuelve a ilustrarnos con precisión quirúrgica los contenidos de la última Assemblea de clubs de la FCE en una extensa crónica que podéis consultar aquí.Pero no solamente baja el nivel por la entrada de equipos más flojos. También baja por la dilatación de la liga. A más rondas, más gasto en pagar a los profesionales. La fórmula que suelen emplear los clubes en estos casos es medio-contratar a los profesionales, es decir, contratarlos a tiempo parcial. Como el calendario de enfrentamientos es público con bastante antelación, los clubes modestos contratan a sus figuras sólo en ciertas rondas clave para lograr los objetivos deportivos con el menor gasto económico posible. Yo sé de fichajes por solamente dos o tres rondas. ¿Se imaginan que el Madrid fichara a Cristiano Ronaldo solamente para jugar con el Barça? Menudo cachondeo. ¿Qué equipo sería ese? Pues bien, eso ya sucede en el ajedrez y, si alargamos la temporada, todavía sucederá más y se hará más evidente la prostitución que vive hoy en día nuestra máxima categoría.
Precisamente, la tendencia es concentrar las competiciones por equipos en una semana para facilitar la llegada de estrellas internacionales. Así lo hacen en los Campeonatos de España, Europa... El nivel aumenta y, de cara a la galería, el torneo parece más atractivo. El único inconveniente -y grave, en mi opinión- es que podemos ver a un mismo GM jugando con varias camisetas en una misma temporada -pues juega varias ligas a lo largo del año- y eso resta credibilidad a esas ligas y a esos clubes pues fichan a Fulanov por 10 días -de los 365 que tiene el año- para ser campeones mientras toda su cantera, condenada a jugar en el equipo B, sigue el match desde fuera, entre el público.
Posiblemente la solución pasaría por tener franquicias, como en la NBA, y que los clubes con delirios de grandeza se peleen en una liga profesional mientras el resto seguimos jugando una liga amateur donde lo importante sea jugar la partidita de cada semana y no tanto estar pendientes de si logramos un patrocinador para fichar a Fulanov.
Afortunadamente, el Sant Martí no paga por jugar a nadie de la entidad y, si alguien espera cobrar por jugar, más vale que se mentalice que aquí no lo hará. Pagar a profesionales solamente sirve para vaciar las arcas del club y para relegar a la suplencia a jugadores de la entidad que sí que sienten los colores. Fichar profesionales en un deporte (?) que no mueve dinero ni masas es de TONTOS.
En cuanto a la segunda medida, desplazar uno de los encuentros de la División de Honor al sábado por la tarde, también responde a la voluntad de crear espectáculo y atraer patrocinadores y medios de comunicación. El problema es que, en ajedrez, no basta con ver cómo un jugador adelanta una pieza o se rasca la nariz. Desgraciadamente, es importante entender la partida y eso no sucede con la mayoría de la gente cuyo nivel ajedrecístico es casi nulo. La audiencia foránea no aumentará en función de si es sábado o domingo. Ya véis que vamos mal.
Si lo que se persigue es que sea la minoritaria comunidad ajedrecística la que siga el match, dudo mucho que los 4000 jugadores que batallan cada ronda en un por equipos enciendan sus ordenadores para ver un match que ni les va ni les viene. En todo caso será una audiencia minúscula, irrelevante para posibles patrocinadores. Los ajedrecistas aprovecharán el sábado para estar con la familia o preparar la partida del domingo.
Si la gente ve un partido del Barça o del Betis es porque, aunque no hayan tocado un balón en su vida, entienden qué es un gol y se identifican un poco con alguno de los equipos. Pretender que esto suceda con la UGA, el Foment o el Colón es auténtica ciencia ficción. La comunidad ajedrecística no es en su conjunto fan de ningún equipo de División de Honor.

Muchos fueron además los socios -o exsocios- del Sant Martí que pasaron hoy para ver a Jordi repartiendo jaques por doquier: Evarist Pérez, Jordi Rodríguez, David Vivancos, Granel, Vicente López, Fontanillas, Super-Beto, Poyato... Lógicamente se bromeó con la posibilidad de sentarnos todos para ver cómo se las apañaba Jordi ante tanto rival pero la mirada desafiante de Sabater nos hizo desistir de semejante idea no fuera que nos ganara a todos.
En cualquier caso, hay que felicitar a Jordi porque no es fácil jugar contra tanta gente a la vez y menos tal como lo hizo él; dando una clase en cada jugada y comentando in situ las posiciones de las partidas cuando todavía se hallaban en juego. Ya os podéis imaginar que no faltaron las típicas trifulcas con los pipas de turno, que susurraban jugadas desde la segunda fila pero que no osaban enfrentarse cara a cara con nuestro gladiador.
Tampoco faltó una nutrida representación de las actividades del barrio con trajes regionales, ballets, castellers, tiendecitas, la federación de tenis... de todo un poco pero, claro está, el espectáculo estaba en las simultáneas de Jordi. 
De este modo, Monluis atrapa a Monpablo en la clasificación y ambos suman 6 puntos. La semana que viene se enfrentarán y quien gane de los dos se proclamará campeón de este accidentado Social Sant Martí 2008. El tercero en discordia es Fernando Poyato que, con medio punto menos, tiene que ganar y esperar unas tablas de los Mon para soñar con la victoria dado que ha ido líder durante varias rondas y debe tener algunos desempates favorables. De todas maneras, sería interesante que Monpablo avance qué desempates tiene cada uno para ver cómo está el panorama.
¿Reconocéis de quién es esta bolsita? Con este nombre, "Sansón", ¿quién no ganaría? Abascal y su tabaco "autofabricado" continúan su andadura como submarinos del torneo y volvió a vencer, esta vez, a un Ramon Rubies que nada pudo hacer contra una endiablada pareja de alfiles que lo tenía en alerta constante. A ver si prosigue la racha y Nacho pone un broche de oro a su actuación en la octava ronda.
En el tablero 6, Fontanillas se enfrentaba a un creciente Javier Carmona pero pudo más la veteranía y, en una partida muy cerrada, se lo llevó al huerto. Fontanillas resucitó su viejo arsenal de aperturas y planteó un Muro de Piedra con blancas. Carmona optó por una paciente defensa -algo pasiva- y fue recolocando el rey y las piezas para esquivar las amenazas a medida que iban llegando pero, cuando el ataque cambió de flanco, Javier no pudo adaptarse a las nuevas circunstancias y por no ceder un peón acabó perdiendo pieza.
La semana que viene habrá que estar atentos al duelo fraticida entre los Mon y a Poyato, que está obligado a ganar, sea quién sea su rival. ¡Mones, no defraudéis a la afición y jugad esta partida en sábado!


El ajedrecista en cuestión es Alfonso X el Sabio, monarca castellano del siglo XIII, famoso por ser el yerno de Jaume I y por su apoyo a las ciencias y las artes, incluido el ajedrez. Este rey era un soberbio jugador y a él debemos el 
Rojas y Abascal ganarán sus respectivas partidas por veteranía y casta ante Malikov y Ramon Rubies. Pondremos un 2 y un 1, respectivamente. Me sabe mal porque a Ramon suelo ponerle ceros y suele desmontarme siempre la quiniela. Será que le tengo envidia porque tiene más puntitos que yo, jeje.
El lance Gómez vs Delgado ya es más ajustado pero... pronostico victoria "sorpresa" de Delgado porque le veo más punch en esta recta final y, además, Gómez es perico -como Manel Riera, grrrr-. No diréis que no arriesgo, ¿eh? Será un 2.

Joan planteó un Muro de Piedra que resultó ser una buena estrategia pues la táctica se minimizó por completo y Joan llegó a quedarse con la columna abierta y luego con torre en séptima. La GM se defendió con precisión y llegaron a un final de alfiles del mismo color que olía a tablas pero Joan, un pelín ambicioso él, trató de complicar y se las apañó para perder una ocasión histórica de puntuar con una excampeona del mundo.
Acompañaron la velada, dos fotógrafos de excepción: Ariadna Moreno y Javier Ríos, que tomaron un montón de buenas fotos de las simultáneas.
En el cuarto tablero, Beto llegó, miró y venció. Así de fácil arrasó a Fontanillas, como un ciclón tropical. Super-Beto, motivado por las quinielas que le daban por perdedor, no se enrocó y montó una brutal posición de ataque que Fontanillas no pudo frenar. ¡Qué grande eres, Beto! Y encima le dió tiempo a irse al Camp Nou a ver el partidete del Barça.



